Se puede hacer con agua fría, inclusive agregarle hielo. La duración es de 10 a 15 minutos. Se puede practicar a diario para provocar una respuesta orgánica en nuestro organismo. Esta técnica nos ayuda a normalizar la presión, eliminar la depresión, la colitis, etc. y en definitiva el agotamiento.
El sueño es más profundo. Si no disminuimos el calor en nuestro cuerpo, en las noches nos encontraremos dando vueltas en la cama, buscando refrescarnos. Con el calor interno se impide la relajación y uno se levanta cansado.
En países nórdicos se acostumbra bañarse en aguas de deshielo, lo que demuestra que un baño de asiento frío no va a provocar ningún daño, por el contrario, va a activar una respuesta natural.
Juandiegouribe
18 de marzo del 2009
18 de marzo del 2009
vease también:
ducha alternante de agua caliente y fría
Foto W. J. Pilsak.